Pude apreciar su sonrisa triste (VI)

Su manera de disimular delante de multitudes e incluso de evitarlas. La forma en la que se escondía sin desaparecer. También la vi haciendo daño. Haciendo que otras personas no la leyeran bien y la malinterpretaran. Como una brújula rota. Señalando a un tesoro vacío o un corazón roto. La vi sollozar y pegar gritos al vacío. 

Probé sus lágrimas de felicidad. Siempre les sobraba una pizca de sal. Pero qué se le va a hacer si ella es una chica de mar. Siempre me llenaba de arena y sal cuando me iba, y tenía que esmerarme para deshacerme de ella. A veces incluso tiraba la toalla: hablaba demasiado. 
Nunca decía nada.

Se reservaba para ese amor de su vida o alma gemela (que nunca encontraría). Para alguien que la quisiera y se lo demostrara. Y no me malinterpreteis: yo la quería.
Es sólo que ella nunca me vio.

Qué bonito es observar a personas y hacerles fotos sin que se den cuenta.



2 comentarios:

  1. Qué bonito escribes Mer, nunca me cansaré de decírtelo. Te pido por favor que me avises cuando publiques de alguna forma porque leerte es todo un placer. Me gusta leerte porque transmites muchísimo con pocas palabras, porque siempre mencionas al mar (y yo, que aunque no lo parezca también soy chica de mar, lo encuentro maravilloso) y porque siempre me dejas con sed de más en la última línea.
    Me identifico mucho con ese último párrafo…Quizás más de lo que quisiera.
    Nunca dejes de escribir, por favor.

    Daw.

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    1. Ay, muchísimas gracias, Daw.
      La verdad es que creo que las dos nos identificamos mucho con los textos de la otra. Me hace mucha ilusión que te hayas pasado y me lo hayas dicho, jo. ¡Te avisaré!

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